Merece la pena el vídeo, porque en diez minutos y con un humor finísimo nos explican en qué consiste este crack, inédito desde 1929. Digo inédito porque las ayudas del presupuesto público acordadas por el Congreso de los EE.UU. son también lo nunca visto desde el New Deal de Roosevelt.
The Last Laugh - George Parr - Subprime - subtitulos
Así que voy razonando y tal:
Una serie de inversiones en cartera se desinfla de golpe. Es decir, la bola de capital que viaja de un punto a otro del planeta por internet, comprándose y vendiéndose en tiempo real y sin límites, y haciendo que unos cuantos se forren, inflándose cada vez más en cada vuelta al mundo que da, de golpe resulta que no tiene sustrato económico real. Es decir, que vale mucho menos de lo que se ha hecho creer que vale. ¿Alguien se sorprende? Si todos sabemos que con el dinero que circula en bolsa se puede comprar varias veces todo el PIB del mundo, será que algo anda inflado de más... y no puede durar siempre.
Esto es
La bola en cuestión se desinfla (o pincha) y se lleva por delante a dos de las grandes compañías gestoras de hipotecas en EE.UU. así como un pedazo de banco. Y cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.
El Presidente de los EE.UU. no se lo piensa dos veces y pide que el erario público vaya en ayuda de esos pobres inversores. Angelitos. ¿Cuánto hay que poner? Pues una cantidad que es cuatro veces el Presupuesto de España, nosecuantas veces el PIB de África, y doce veces la fortuna de Bill Gates (¿tanta pasta tiene este tío?).
Los republicanos votan mayoritariamente en contra. Normal: ¿no hemos quedado, como buenos ultraliberales que somos, en que cada palo aguanta su vela y cada perrico lame su pijico? Pues sí, amigos, pero a partir de cierto volumen de pasta, tenemos que echar mano de la caridad de los pobres para con los ricos, y a esto se le llama "riesgo moral". Bueno es saberlo. Entre republicanos que votan a favor y la mayoría demócrata, la cosa sale adelante.
¿Qué consecuencias tiene ese desembolso? Porque hay mucho dinero en cartera, es decir, en forma de títulos valores y de capital que circula por las bolsas, pero el dinero con el que se va a pagar el descosido en teoría iba destinado a construir colegios, pagar sueldos y cubrir gastos e inversión pública, en bienes y servicios reales, que se dejarán de comprar.
Vamos a echar billetes reales a arder en la chimenea, solamente para mantener la fumata de la bolsa. ¿Me equivoco? Caridad de los pobres para con los ricos, para que todo siga igual. Porque dicen que lo contrario es el caos.
Pregunto yo:
- ¿Tan grave es que se vayan estos impresentables a tomar por ... mismamente, porque la eliminación de los ineficientes es sanísima en las crisis tal y como les cuentan siempre a los trabajadores de todo el mundo cada vez que una empresa echa la persiana?
- ¿No sería más eficiente dar todo ese dinero a programas de desarrollo, o incluso a la clase media, para que lo inviertan en cosas productivas? A lo mejor resolvíamos la pobreza del mundo y a la larga vivíamos mejor todos. Borrón y cuenta nueva y un mundo más justo y con más paz.
¿Soy ingenuo por decir esto? ¿Populista? ¿Rojo?
Paul Krugman, ilustre invitado de este blog, ya dice que este cheque no es suficiente. Habrá que amoquinar más.
¿Algún economista me puede explicar algo? ¡Help!


