En Todos los Santos estuve en el cementerio de Płocki, uno de los que más solera tienen en Varsovia, y aproveché para hacer fotillos.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Todos los Santos en Varsovia
En Todos los Santos estuve en el cementerio de Płocki, uno de los que más solera tienen en Varsovia, y aproveché para hacer fotillos.
viernes, 14 de noviembre de 2008
La próxima Comisión Europea
La Comisión Barroso. Ni Frattini, ni Mandelson ni Kiprianou están ya. Sin embargo, ésta es la foto oficial. ¿Tanto cuesta juntarlos a todos para otra foto, que trabajan en el mismo edificio y se juntan todos los miércoles?
(c) Comunidad Europea 2008
Radio café me informa de que va a seguir, según ha comentado algún Jefe de Gabinete y según parece que ha sido el acuerdo general del Partido Popular Europeo, que es quien lo sostiene, con el asentimiento de los socialistas.
Ahora bien, la segunda pregunta es qué va a pasar con la Comisión nueva. Antes, cada país grande tenía dos comisarios y cada país pequeño tenía uno. Todos contentos. Con la ampliación, estaba claro que era mucha gente y que entonces había que reducir a un comisario por cada país, grande o pequeño. Pero aún así, era (y es) demasiado, porque se preveían 27 comisarios. Todos ellos, como si fueran ministros, necesitan una cartera, es decir, algo que hacer. Muchos comensales para poca tarta.
Total que en esas estamos cuando llega el Tratado de Niza, en 2000, que es el que está en vigor, y que decide que la Comisión tendrá un miembro por Estado, pero que a partir de 2009, no habrá más que 15 comisarios. 12 países se quedarán sin comisario por cinco años, y habrá que decidir cómo.
¿Quién le pone el cascabel al gato? ¿Quién decide qué país se queda sin comisario? Los socios europeos se acojonaron e intentaron en dos ocasiones enmendar lo dicho: Una, con la constitución europea, y otra, con el tratado de Lisboa, ambas rechazadas en referendos. Nos quedamos con Niza, serán quince comisarios a partir de mayo y no vale otra cosa.
Pues eso. Que en esas estamos. Barroso dejó caer, con todo el morro del mundo, que quizá habría que prorrogar la Comisión actual. ¿Pero esto qué es? La cosa es que ahora que sabe que seguirá, quizá le dé igual y admita soltar la mano y que caiga quien tenga que caer.
A mí se me ocurre que lo mejor es que los países grandes que tenían dos comisarios, que son Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España, más Polonia, tengan siempre un comisario. Y los otros nueve, que roten. Pero como todo el mundo se huele que tal rotación sólo se dará una vez porque a la próxima reforma habrá 27 comisarios, pues claro, nadie achanta.
Ya veremos, ya veremos.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Rodrigo de Saavedra y Vinent

España no era nadie en el siglo XIX ni a principios del XX, y quizá gracias a eso fue neutral en la I Guerra Mundial. Sin embargo, hubo un personaje que hizo valer la neutralidad de España para algo más que ver los toros desde la barrera. Ese alguien fue el Marqués de Villalobar, Rodrigo de Saavedra y Vinent (1864-1926), diplomático y a la sazón Ministro Plenipotenciario y posteriormente Embajador de España en Bélgica y uno de los españoles que más feliz recuerdo ha dejado jamás entre los belgas y los no belgas.
El Marqués de Villalobar era un tipo que, al parecer, los tenía bien puestos. Dos notas: La primera, que tenía un altísimo concepto del Derecho Internacional y de España; la segunda, que padecía una enfermedad congénita que le impedía en sus movimientos y que le aquejaba de graves dolores, aunque al parecer nadie le oyó nunca una queja.
Cuando estalló la Guerra, en 1914, los alemanes invadieron Bélgica, que era neutral, pero a Alemania le dio igual y los ejércitos del Kaiser ocuparon casi en toda la extensión del país hasta Ijper-Ypres y el río Ijser-Ysère, donde el Rey Alberto I pudo atrincherarse con su gente. El Embajador de España, como el de Estados Unidos, Brand Whitlock (que tiene un bulevar en la capital) no se movió de Bruselas, y negoció con los alemanes a instancias del Burgomaestre de la capital, Adolphe Max (¿os suena? también tiene un bulevar) que las tropas alemanas no la destruyeran. Los alemanes cruzaron Bruselas y cumplieron su palabra.
El Marqués de Villalobar negoció con unos y otros durante toda la guerra: Consiguió el respeto de los aliados a Amberes, ocupada por los alemanes; obtuvo salvoconductos de la flota de submarinos alemana para que los buques con ayuda humanitaria pudieran cruzar el Canal de la Mancha sin ser atacados; negoció por la suerte de infinidad de prisioneros de guerra; organizó un mecanismo enorme de ayuda humanitaria, quizá el más vasto y el más innovador hasta el momento, destinada a la población belga que consideraba al Rey Alfonso XIII como un héroe benefactor. Cuando los EEUU entraron en guerra, en 1917, entonces se quedó solo en Bruselas, cabezota como él solo y sabedor de que era el único representante de lo que hoy se llama Derecho Internacional Humanitario, a falta de ONU o Sociedad de Naciones. Cuando viraron las tornas en la guerra, Villalobar negoció con los aliados el respeto a las columnas alemanas en su retirada. Le respetaron unos y otros durante la contienda. Después de la guerra siguió siendo amigo de los belgas y cedería a Bruselas unos terrenos de su propiedad para disfrute público como parque.
Uno de los episodios más sonados de su carrera fue la noche en que los alemanes decidieron fusilar a la enfermera británica Edith Cavell (que tiene un hospital con su nombre en Bruselas) acusada de devolver soldados al enemigo, después de atenderlos como heridos en combate. El Embajador Villalobar se personó a altas horas de la noche en el cuartel alemán y exigió a grandes voces que se indultara a la enfermera. Era inaudito que se ejecutase una sentencia así de la noche a la mañana, sin dar siquiera tiempo material a la petición de indulto. Los mandos alemanes respondieron que era al Gobernador Militar alemán a quien le correspondía otorgar la gracia del indulto, y que ya eran más de las once de la noche. Despertaron al General, y el general dijo que la decisión estaba tomada y que no había indulto. El Embajador norteamericano Brand Whitlock cuenta en sus crónicas cómo Villalobar montó en cólera, agarró de la pechera al Barón von der Lancken y a gritos lo llevó a una habitación aparte, y aún así se oía bramar que era una decisión estúpida y que los alemanes iban a tener otra Lovaina. El alemán salió colorado del cuarto. Luego se quejaría de que esta acción de los diplomáticos era contra la neutralidad debida en la guerra y bla bla bla, pero Cavell fue fusilada y el acto pasó a la historia como una de las ignominias de la guerra, similar la quema de la biblioteca de la Universidad de Lovaina. La casta de Villalobar también entró en la Historia.
Como he dicho, Edith Cavell tiene un hospital, por lo menos. Brand Whitlock tiene un bulevar. De Villalobar sólo se acordaron los belgas, rindiéndole honores a su muerte. Tiene Villalobar una avenida, que más bien es una calle ancha, en una de las zonas más pijas de Bruselas, junto a la Avenida de Tervuren y detrás del Palacio de Val Duchesse. Cogí el coche una mañana para darle recuerdos, y me lo encontré en forma de busto que apenas sobresalía de la maleza, rodeado por una verja y con una placa conmemorativa de un "garden party" que había organizado. Junto a mi trabajo, enfrente de la Comisión Europea, existe una placa que sorprende a los visitantes españoles y que recuerda su labor por la población civil belga durante la pesadilla de 1914-1918.
No me gusta usar esta frase, por el abuso que se ha hecho de ella en el pasado, pero pienso que el Marqués de Villalobar es uno de los españoles que han dado Gloria a su Patria. Gloria con mayúsculas, poniendo sentido común y alivio a las víctimas en medio de la mayor barbarie del siglo pasado. Y a su Patria, con mayúsculas, porque asumió su papel siempre poniendo por delante el nombre y de España.
Los españoles, comme d'habitude, no nos acordamos de él. Apenas un artículo del corresponsal de ABC y alguna que otra entrada en blogs perdidos como este. ¿Por qué no nos juntamos un día unos cuantos españoles y le ponemos aunque sea un ramo de flores?
Don Rodrigo, donde esté, 90 años después del final de su guerra, gracias por todo.
"En memoria de un 'garden party' que organizó en provecho de los huérfanos belgas y franceses en esta finca..." más no leo.
viernes, 7 de noviembre de 2008
El pésimo pabellón murciano en Zaragoza
De vergüenza. Después de una visita interesante a la Expo de Zaragoza, me encontré con el stand de la Región de Murcia y tras una breve sorpresa se me cayó el alma a los pies. De lejos, fue el más desangelado de todos, y además el único negativo. Con la cantidad de cosas que la Región de Murcia puede decir sobre el agua, lo único que había eran un par de pantallas bailadas pidiendo el trasvase y recordando el discurso de Julián Besteiro donde se llama traidor a la patria a los antitrasvasistas. Se podía resumir en la frase "la Región de Murcia va a Zaragoza de morros y sigue erre que erre con el trasvase".
Estoy viendo el pabellón, entran tres chicas y dicen: "¡Huy, si éstos lo que quieren es quitarnos el agua! Vámonos de aquí". Y se largan. Por lo menos ésas entraron. Los demás visitantes ni eso.
Cuando se decidió que la Expo de Zaragoza tuviera como tema el agua fue en 2003, en plena ebullición del trasvase del Ebro. Pero por lo visto, cuando tocó que las Comunidades Autónomas hicieran sus pabellones, en la Región de Murcia algún gañán (o alguna gañana) dijo "¿Ah sí? Pues se van a enterar". Y decidieron dos cosas: La primera, hacer cualquier cosa para salir del paso; la segunda, que en esa cualquier cosa el contenido fuera el mínimo y que lo mínimo fuera el trasvase. Se dan esos ingredientes a un estudio de diseño, que para más inri te los cobra carísimos porque el pabellón costó un ojo, y hale. El ridículo está servido.
El pabellón da una sensación de vacío. Así que parece que no hay nada y pasas de largo. Las cadenas están para que la gente entre o salga, pero no se pasee. Eran necesarias porque no te dabas cuenta de que había un pabellón ahí.
¿Qué habrá dentro de la bola? Anda, nada especial, sólo unas pantallitas en fila. Pues vale.
Total que la Región de Murcia, encima que no tuvo trasvase, queda siempre como la mala y lo hace única y exclusivamente por méritos propios. Así nos luce el pelo.
Habrá quien lea esto y se pregunte mi posición sobre el trasvase. Yo creo que la Región de Murcia necesita un aporte externo de agua, pero es posible que no tanto como se estima. Pienso que hay que rehacer las cuentas del agua, definir bien claro dónde y a quién va a ir esa agua, hacer una evaluación de impacto clara y profunda y asegurar tolerancia cero ante las irregularidades. Dicho esto, mantengo que sí al trasvase, y que sí a que se haga un trasvase de donde se tenga que hacer, pero que se haga bien. Y la Región de Murcia ha de ser la Región del buen rollo, y no la Región del exabrupto de tasca de huerta. Flaco favor se hace al agua en la Región de Murcia con pabellones como este.
jueves, 6 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
Carta de ajuste
¡Ya tenemos paliza discotequera para esta nochevieja! A mí me encanta, me recuerda a los late 80s.
En Bruselas no tengo tele. Es lo que tiene poner la MTV cuando estás en un hotel de viaje.
Los Eurodiputados del PP quieren nuevo líder
Varios Eurodiputados del PP con Aznar, allá por 2006. Pardiez que difícil es encontrar una foto donde salgan varios de ellos juntos.
Esta noticia se puede estudiar en clave interna de partido como una nueva tocada de narices a Rajoy (ojo que la noticia aparece vía agencia y subrepticiamente, sin nombres ni apellidos), así como una clarificación sobre quién será el dinosaurio a enviar a Estrasburgo. En las elecciones de 2004, tanto PSOE como PP utilizaron la técnica de la "patada hacia arriba" para designar al cabeza de lista, respectivamente Borrell y Mayor Oreja, de manera que tanto Zapatero como Rajoy se quitaban a quien les podía hacer sombra. No sabemos si será lo mismo esta vez. Además, la preparación de las listas electorales es el proceso más navajero y ruin de los partidos, y saber quién va el primero tranquiliza siempre porque permite tener algo, aunque sea poco, claro.
Sin embargo, esta cuestión también es importante cara al trabajo interno de la Delegación nacional de cualquier Grupo político en el Parlamento Europeo. Me explico. Cuando en 2004 el PP perdió las elecciones generales, el partido se quedó literalmente "noqueado". Toda la gente que se mueve por Bruselas coincide en que hizo falta que alguien fuera designado cabeza de lista para que ese alguien, que fue Mayor Oreja, se remangase y tirase de la gente hasta el punto de que los resultados fueron bastante buenos: 24 Diputados del PP frente a 25 del PSOE, que se quedaron en 24 porque uno se fue al Grupo verde.
Esto es muy importante, porque los partidos políticos empiezan a sacar sus programas electorales, sus papeles y demás a la altura de febrero más o menos. Al menos, así lo hacen partidos serios como los británicos y los alemanes, que ya tienen los programas encuadernados y lindos. Si un partido político en España tiene que esperar a que se confeccione la lista para ponerse a trabajar, pues es verdad que hay personal que hace papeles, pero el personal ni sabe qué papeles tiene que hacer ni sabe tampoco a quién presentarselos para que les dé un mínimo de visto bueno. Además, una campaña electoral requiere tiempo y una mínima planificación, y para diseñar una campaña electoral el cabeza de lista es esencial.
En otras entradas hablaremos de las diferentes listas de eurodiputados, de cada partido, de casos concretos y de los destripamientos públicos que tendrán lugar cuando toque hacer las listas. 2009 es año electoral y se va a notar. Pero cada cosa a su tiempo.
Así pues, a ver si en Génova se decide alguien.